miércoles, 13 de septiembre de 2017

La Patria


                 La Patria es el otro...

                                                                                                  Mirta Ventura     
                                                                                                Septiembre 2017


            Parece trivial o elemental querer a la Patria, sin embargo, no siempre la ideología que vive en el interior de muchos ciudadanos permite que, este sentimiento genuino que parece natural, se instale efectivamente en sus mentes. No son conscientes de este abandono y si se les preguntara dirían en forma refleja, que sí aman la Patria, aunque en sus elecciones y comportamientos provocan perjuicio a esa Patria.

            Claro está que esto se produce por el accionar premeditado de todos los poderes dominantes, siempre presentes, que actúan desde afuera y desde adentro de los países, para que esto suceda. De no ser así no se comprendería cómo mucha gente vota en contra de los intereses de su país aunque se beneficie individualmente, y otros, humildes, votan en contra de sus conveniencias.


Emancipación

            Quizás se hace necesario, aunque sea bien sabido, marcar la diferencia entre ser “nacionalista”, en países dominantes o en países dependientes, como lo somos los países latinoamericanos, entre otros. El amor a la tierra en que uno ha nacido y habita, y su defensa es propio de ciudadanos con derechos y obligaciones pero, en caso de los países dependientes, ser nacionalista significa que luchamos por la soberanía, por la independencia. A pesar de 1810, 1816, y tantas otras contiendas, periódicamente caemos en gobiernos, como el que nos gobierna en este momento, que con el argumento de pertenecer al mundo, nos entregan. No tienen como objetivo que Argentina sea autónoma, que crezca su producción, su desarrollo tecnológico, sus exportaciones. El sentimiento de soberanía no lo tienen. No quieren a la Patria.

            Ser nacionalista en países dominantes, por un lado es natural, pero allí no se pelea por la soberanía, porque ya la tienen, y para tenerla someten a países dependientes, se apropian de sus recursos naturales, manejan los precios a su conveniencia sin importarles el destino de tantos pueblos sometidos.


Lo que vivimos hoy en nuestra Patria

            Lo que estamos viviendo desde diciembre de 2015, es el retorno al modelo conservador que destroza la soberanía, que aniquila los caminos emancipatorios emprendidos en la década anterior, que profundiza la brecha entre ricos y pobres, que como siempre ocurre en estos procesos en donde se cercenan derechos, recurren a la represión. Esto lo hace el PRO acordando con la UCR que gobiernan por el voto popular. Es realmente nefasto y triste. Hasta tienen apoyo de un sector neoliberal del Justicialismo. Cuesta explicarlo.
            Los empresarios argentinos, muy alejados de lo que llamábamos empresariado nacional, viven del mercado interno. Sin embargo aprueban las medidas económicas de este gobierno que afectan profundamente la actividad comercial interna. Hay muchos trabajadores que también apoyan a este gobierno aunque se vean cada vez perjudicados socialmente. No podemos tomar como válidas las posibilidades que, según Esteban Bullrich se les presentan a los echados de sus trabajos y del sistema, de reconvertirse en “emprendedores” (conducir drones, fabricar cerveza artesanal).
            Actúan sobre los trabajadores organizados para producir individuos sueltos con problemas, soluciones y fracasos individuales. Años de organización laboral y social se destruyen convirtiendo las medidas de protestas colectivas como las movilizaciones y paros en impedimentos al normal tránsito de los vehículos. El trabajador autónomo no tiene conducta colectiva, cree él en sus condiciones personales si le va bien. Es el logro de las políticas que imponen para que desaparezcan los derechos laborales y sociales, haciéndoles creer a los perjudicados que vivir con individualismo sin intervención estatal, lo benefician. Terminan votando a favor de perder sus derechos.
                        El ataque es en varios planos, la ciencia argentina es apaleada. El proyecto Arsat-3, es dejado de lado, despreciando el desarrollo de la ciencia argentina. Restan presupuesto a la ciencia y técnica, no incluyen a los científicos de Conicet que ya habían sido aceptados para su incorporación, no respetan las paritarias docentes. El retroceso es contundente. Y como si fuera poco, con frivolidad y discurso de secta se proponen profundizar aún más hacia el individualismo emprendedor que contiene a la mayoría de los funcionarios nacionales que provienen de empresas que han actuado contra el Estado Nacional desde siempre.
            Además del historial de causas de corrupción de Macri que venían desde que era empresario y que se siguieron sumando, ya, como funcionario, estatización de la deuda privada, cloacas Rousselot, Manliba, importación de autos, quiebra del Correo Argentino, contrabando de autopartes y varias más, es necesario destacar el contenido de muchas medidas que este gobierno decidió tomar: al Poder judicial lo maneja según su conveniencia poniendo y sacando jueces según el contenido de sus fallos e intenta lo propio con el Consejo de la Magistratura, la ley de Medios y la ley de Argentina digital dejaron de tener vigencia simplemente por dos DNU dictados por el Poder Ejecutivo, por decreto fueron designados jueces de la Corte Suprema de Justicia, Intentaron dejar en libertad a violadores de derechos humanos aplicando el 2X1, incumplen normas internacionales, etc. La justicia no está funcionando en esta democracia.
            En lo económico, la inflación es mucho mayor a la que había en 2015, la industria nacional está en destrucción y, coherentemente, se perdieron miles de puestos de trabajo y los salarios disminuyeron y todo esto con un endeudamiento desbordante que compromete a la economía argentina por generaciones y generaciones.
            Además muchos funcionarios de este gobierno, tienen fortunas no declaradas y con imposibilidad de justificar. Todo coherente con la clase desde donde vienen, representan, y para la que gobiernan.
            Las personas que componen a este gobierno, tratan de parecer buenos, correctos, prolijos, se expresan como pastores o mediadores, pero son corruptos, falsos y usan para gobernar, a jueces inescrupulosos y represión. Aparecen festejando un triunfo electoral que no fue, para dar una imagen que no se corresponde con la verdad. Gobiernan con la mentira.
            El país está pasando un momento de destrucción, de pérdidas de derechos. Las personas, en su gran mayoría, tienen problemas laborales, habitacionales, pierden elementos vitales para el normal funcionamiento del hogar como el gas, la electricidad, el agua. En las libertades y derechos democráticos se ha caído notablemente, Milagro Sala está ilegalmente privada de su libertad, por imposición del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales y parcialidad de la justicia, y vivimos uno de los mayores dolores que el pueblo argentino puede transitar, la desaparición forzada de un ciudadano, Santiago Maldonado. Todo es desdicha.

Disyuntiva histórica

            Estamos nuevamente ante dos opciones de país, dos modelos que lo fueron desde 1825 cuando Rivadavia venció a la Revolución de Mayo y a sus héroes. Ahora lo tenemos a Macri, representando al modelo financiero, agroexportador y el modelo representado por Cristina Kirchner (Unidad Ciudadana en la expresión actual), que defiende el mercado interior y estimula la Industria Nacional, la Ciencia y Técnica Nacional, la igualdad de oportunidades priorizando la educación, fomentando la inclusión social, la igualdad de oportunidades, la tarea conjunta con otros países latinoamericanos. Individualismo frente a inclusión, servilismo con los países poderosos frente a la lucha continua por la soberanía. Hoy las posibilidades son estas.
            Como ocurre asiduamente en nuestro país, para hacer algún proyecto político que se considere capaz de torcer el camino de derecha que estamos transitando, tenemos que tratar de entender qué pasa con el peronismo. Hemos tenido desde 1945 a 1955, peronismo con Perón, años en que la inclusión, los derechos sociales se desarrollaron especialmente, se comenzó con la organización obrera y su sindicalización, dándole al trabajo la mayor de las importancias, también para el peón rural, para el trabajo en general. Leyes que amparan al trabajador, comenzaron en esa época. Se introdujo el voto femenino con igualdad de derechos. Se nacionalizaron los ferrocarriles, se desarrolló la Industria Nacional. Marcó una gran diferencia con los que siempre gobernaron para los ricos. Pero en 1973, el gobierno de Isabel con López Rega, también fue un gobierno peronista, y la represión de la siniestra Triple A, fue gestada y ejecutada en ese período. También tuvimos en los 90, el gobierno peronista de Carlos Menem, que privatizó nuestra Aerolínea de Bandera, el Correo Nacional, YPF, gobernó en contra de los trabajadores, se perdieron derechos, se bajaron sueldos y jubilaciones. Entre medio de estos gobiernos peronistas, tuvimos, militares de derecha, radicales más progresistas y otros más neoliberales. Todos estos, trabajaron en contra del pueblo.
            A partir de 2003, un nuevo gobierno peronista, El de Kirchner y luego el de Cristina, trabajó a favor de los argentinos. Es un caso en que las autoridades se movieron más allá del reclamo de las bases en la recuperación de tantas empresas que fueron privatizadas, se las nacionalizó, y se las hizo producir. Argentina tuvo un período importante de emancipación, se favoreció a la industria, a la ciencia y a la tecnología nacional haciéndonos sentir por primera vez en tantos años, soberanos. No aceptó lo que quisieron imponer los Fondos Buitre, para pagar la deuda cuantiosa que dejaron los gobiernos neoliberales anteriores, el peronista de Menem y el radical de De la Rúa y consiguió arreglar el pago con una disminución de la deuda del 70%. En ese período la ciencia argentina recobró prioridad y pudo continuarse con el programa nuclear nacional que había sido interrumpido en los 80. Se recobró lo ya hecho, muy cuidado por los trabajadores de Atucha y se pudo poner en marcha la Central Nuclear Atucha II, que llegó a trabajar al 100% de potencia, También se realizó el Arsat 2, que permitió no perder una de la órbitas asignada, que le pertenecen a Argentina desde la cual se pueden establecer comunicaciones a lugares complicados de nuestro interior profundo. Nos sentimos argentinos, recordamos qué significa querer a la Patria.

Pero la derecha volvió

            El 10 de diciembre de 2015, ganó las elecciones nacionales, “Cambiemos” compuesto por Macri, empresario financista, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, y lamentablemente, el radicalismo también involucrado. Es el gobierno neoliberal por excelencia, de derecha, sin sensibilidad social alguna que va destruyendo el trabajo realizado durante 12 años progresistas. Los salarios en baja, los empleos destruidos, la tercerización a manos de privados como método, la baja en educación pública, la ciencia y el Conicet, devastados, la ampliación de rutas aéreas a manos de empresas privadas, no respeto a las paritarias, pago inescrupuloso a los Fondos Buitre, endeudamiento en crecimiento constante utilizado para el pago corriente, la pérdida de derechos sociales, la encarcelación ilegal de Milagro Salas, la desaparición forzada de Santiago Maldonado, la represión a las marchas de protesta ciudadanas, gremiales y estudiantiles... Un salto atrás contundente, y una curiosidad dolorosa ¿Por qué los votan?

La Patria es el otro

            La posibilidad más efectiva para combatir este desastre, sería la unión del peronismo y de los partidos de centro izquierda e izquierda, de todos aquellos que están dispuestos a defender un gobierno nacional, popular y democrático. Parece difícil, pero si pensamos que hay algo, lo más importante que tenemos todos los aquí invocados, que es el convencimiento que lo que queremos para nuestra Patria son las ideas de izquierda de este momento en Latinoamérica: Construir un Gobierno, Nacional, Popular y Democrático
            “La Patria es el otro", frase que fue acuñada cuando gobernaba el kirchnerismo, simboliza mucho de lo que ocurría y de lo que dejó de vivirse con el cambio siniestro que se produjo con Cambiemos.
            Emmanuel Levinas(*), destacaba que el giro del otro es el giro que falta a la filosofía. Somos todos iguales, y en lo concreto somos distintos, pero tenemos los mismos derechos. Somos iguales y somos distintos pero ¿cómo es posible comprender al otro sin romper su particularidad, la extrañeza? El otro nos constituye, nos destruye, nos ayuda y nos complica, nos posiciona y nos cuestiona. El Otro me es necesario para ser yo. No puedo ser yo sin el Otro.
            A la luz de esta cita, me permito interpretar que no es posible construir una patria democrática, si no se logra asumir que el Otro está en mí, que es parte de mí, porque yo solo no soy nada. Para hacer la Patria necesito del otro. No hay nadie que solo, represente a la Patria.

¿Cómo seguir?

            Cristina hizo una Carta Abierta, llamando a la unión de todas las expresiones del peronismo y progresismo. Rápidamente Massa se expidió en contra y es lógico. Alguna vez se llamó peronista, pero él y a quienes representa no tienen presente al Otro. Randazzo, tampoco acepta, otra vez más su individualismo va en contra del movimiento nacional popular y democrático. Veremos como se va engrosando la Unidad Ciudadana, que es la tarea hasta el 22 de octubre. Después habrá que trabajar, discutir, ampliar mentes, para que se llegue a entender que no es lo mismo que en 2019, vuelva a ganar el neoliberalismos de derecha, que no siente ni a la Patria ni al Otro, que un Gobierno Nacional, Popular y Democrático, que desarrolla y aplica las ideas sociales, soberanas, emancipadoras de izquierda, aunque muchas veces la izquierda se opone.     Los argentinos lo necesitamos. Los argentinos somos todos aquellos que queremos a Argentina y trabajamos para consolidarla independiente. Somos lo que bogamos por la Gran Patria Latinoamericana. Somos los argentinos que sentimos La Patria y al Otro. “La Patria es el Otro”.





Levinas, Emmanuel: Humanismo del otro hombre. Mexico 1974 (Montpellier 1972)

miércoles, 20 de julio de 2016

Pensamientos de Izquierda



                              Los pensamientos de izquierda no siempre son defendidos por las “izquierdas”.


                                                                          Mirta Ventura
                                                                            Julio 2016


Latinoamérica

Algunos sectores de la izquierda latinoamericana han sido críticos de los gobiernos populares que han surgido en estos últimos años en el continente y que viven hoy una crisis profunda. Estos gobiernos que se enfrentaron al neoliberalismo, y obtuvieron conquistas importantísimas en la lucha contra la marginación y pobreza, encararon concienzudamente la batalla contra la desigualdad. Estos países se fueron asentando democráticamente conformando lo que se ha dado en llamar Gobiernos Nacionales y Populares. Argentina, Brasil, Venezuela, Bolivia, Uruguay y Ecuador son los países que han vivido, después del neoliberalismo brutal de los 90, que dejó miles de personas en la pobreza y a los países en recesión y sin la posesión de sus recursos naturales. Estos países que han hecho una evolución fuera de libreto, en esa condición de amplitud de mente desarrollada, también comprendieron que la unidad regional era necesaria y que debían trabajar conjuntamente sin intervención de los Estados Unidos.

La llamada izquierda, que no llama izquierda a lo que viven estos países Nacionales y Populares, no ha acompañado y cuando se ha organizado para luchar contra el neoliberalismo no ha obtenido éxito alguno. Quizás cabe darle crédito a los procesos de estos países que sí han dado claros pasos emancipatorios, porque han llevado adelante pensamientos de Izquierda, más allá de conceptos y preconceptos. Y esto vale. Cuando los gobiernos populistas han necesitado del apoyo de la izquierda, para enfrentar los puntos más duros del capitalismo, ésta no ha colaborado.

Los progresos igualitarios sociales que estos gobiernos han conseguido no han sido suficientemente propagandizados, debido a  la acción contraria de monopolios empresariales y sobre todo, comunicacionales. Estas conquistas han sido obtenidas a pesar de la gran oposición que realizan estos empresarios decididos a defender el poder que el neoliberalismo, así se diga democrático, les ha dado. Tal lo que, lamentablemente, estamos viviendo actualmente en Argentina. De todos modos la izquierda no ha valorado los avances hacia la igualdad que en estos últimos años se han dado.

El imperialismo desde Estados Unidos, ha dicho basta con estos gobiernos populistas, progresistas. Notemos que usan despectivamente el término “populista”. La crisis no está solamente en Argentina, varios países de la región que han avanzado contra el neoliberalismo en estos años, son atacados profundamente e intentan, con distintos argumentos, justificar la acción depredadora que se les hace desde adentro y desde afuera de la región. Desde adentro intervienen los monopolios y las clases alta y media alta, o aspirantes a ella, para que siga habiendo desigualdad con privilegios, que siempre los ha favorecido. Desde afuera, con Estados Unidos a la cabeza. La CIA tiene constante contacto con muchos de los actuales funcionarios del gobierno actual en la Argentina. En Brasil también están acometiendo contra los progresos sociales, estas fuerzas reaccionarias. La idea es que los gobiernos progresistas dejen de gobernar la región. Pretenden poder hacer uso de los recursos naturales que la región posee y siempre encuentran lacayos autóctonos que se venden.

Para desprestigiar a los gobiernos han usado los medios visuales y gráficos con continuos mensajes catastróficos acerca de la situación del país y nunca les falta, porque es parte de su metodología, una denuncia por corrupción. Esto va haciendo su trabajo erosionante en las mentes desprevenidas que no estás atentas o conscientes a este accionar. Lógicamente, la corrupción es imperdonable, pero en estos casos la denuncia está siempre sesgada. Solamente son censuradas las acciones de los funcionarios de los gobiernos progresistas. Para los neoliberales se encuentran algunas justificaciones, dilaciones u omisiones realmente abusivas.

 Hoy, las políticas de los países latinoamericanos de economías que se orientaron hacia la distribución de la renta y al fortalecimiento del Estado, pasaron a la economía de mercado que fomenta la concentración en los poderosos y que priorizan las finanzas sobre el desarrollo económico, dan más valor a la ganancia que puedan obtener las grandes marcas que al desarrollo autónomo industrial. La conducción del país se pasa a manos empresariales, restándole poder al Estado.

Latinoamérica sufrió con dureza las políticas neoliberales y fue en Latinoamérica en donde se reaccionó con más integridad y resolución en contra de esas políticas, conformando gobiernos nacionales, populares, progresistas y autónomos que no estaban en las suposiciones de la derecha ni entraron en la imaginación de algunas izquierdas.

Latinoamérica, ha tenido la confluencia de varios países con caminos distintos, pero con un mismo sentido que fueron conducidos por líderes fuertes y con pueblos agradecidos a ese proceder que conduce hacia el progreso de esos pueblos. La Venezuela de Chaves y Maduro, la Argentina de Néstor y Cristina, La Bolivia de Evo Morales, El Ecuador de Rafael Correa, El Uruguay del Pepe Mujica, El Brasil de Lula y Dilma… son los países que vivieron la epopeya de enfrentarse al poder, rechazar las políticas colonizadoras y obtener resultados favorables para los necesitados, reconociendo sus derechos y trabajando para que se vayan constituyendo  paulatinamente, oponiéndose con convicción a las acciones contrarias de los enemigos de adentro y de afuera de los países.

En este momento, Latinoamérica está sumergida en un trágico revés, en dónde el neoliberalismo ha conseguido una nueva vuelta de tuerca con ayuda exterior de los países dominantes, de las grandes multinacionales e interior de los monopolios, de los medios de información y por qué no decirlo, de las mentes colonizadas que les gusta parecerse al Primer Mundo.

Ya no se habla más y, lo peor, no se proponen que haya igualdad y sin embargo hablan de “libertad”. No hay verdadera libertad si no hay igualdad, solamente hay libertad para que se sigan llenando los bolsillos a costa de los que menos tienen. Es el neoliberalismo que volvió.

No quiere decir que esto es definitivo. La propuesta es avanzar a una América Latina, integrada con más fuerza, revertir este mal momento y luchar en la profundización de lo hecho con el Mercosur, la Unasur, la Celac, el rechazo a la integración a la Alianza del Pacífico y el libre comercio, la comunicación con los Brics. Acordando entre los países contrarios al neoliberalismo el desarrollo conjunto en beneficio de la distribución de la renta, la industrialización autónoma en la región contribuyendo al desarrollo y autoabastecimiento de los socios del sur.

Ahora, varios países de Latinoamérica se encuentran detenidos en ese avance rotundo de las políticas contrarias al neoliberalismo. La derecha ha avanzado nuevamente y América Latina debe reponerse al golpe y trazar las acciones a realizar para volver al poder y profundizar y mejorar el camino emancipatorio e igualitario.

Algunos pensamientos sueltos acerca de ciertos sucesos de la historia…

Esta lucha no es nueva, la sufrimos desde los albores de la Patria. Nunca el triunfo emancipatorio fue total. Parecen lejanas algunas luchas del siglo XIX, como la de combatir la diferencia de razas que consideraban la “raza blanca”, superior a las otras, o la de considerar beneficioso copiar el sueño civilizatorio que pudiera vencer la barbarie americana, primero de Europa y luego de Estados Unidos, pero sin embargo cuánto de esto no está terminado, no directamente confesado y lo seguimos viviendo en la actualidad. Cuántos habitantes de esta América quieren parecerse cada vez más a los colonizadores civilizadores. Cuántos siguen viendo en Estados Unidos el modelo a seguir de civilización que se contrapone a la brutalidad de los gobiernos latinoamericanos que incluyen en todas las áreas a los morochos de la barbarie.

La Revolución Francesa de mayo del 68 no fue una revolución de vanguardia en donde confluyeron distintos estratos de la sociedad por distintas razones unidas por una vanguardia resuelta y esclarecida y minoritaria. Cuando se la estudia en profundidad, se concluye que fue una democracia de masas, libertaria en el pensamiento político, social y cultural. Las conquistas obtenidas marcan un hito en la historia universal, pero analizando el largo transcurrir del tiempo desde esa batalla, nos preguntamos si fue un triunfo definitivo, si es cierto que desde allí siempre se respetó la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. La respuesta es no.

¿La revolución de Mayo de 1810, fue una revolución definitiva? No lo fue. A pesar de ser una revolución que abarcó múltiples aspectos desde lo político, militar, cultural y diría Sarmiento “civilizatorio”, las luchas por estos motivos siguieron con triunfos y retrocesos. La palabra Independencia, estaba vedada para muchos.

La política que va desde 1810 a 1816 para poder proclamar la Independencia, está teñida de luchas internas entre los que estaban compenetrados con el poder británico que ordenaba no hablar de independencia, con los patriotas libertarios. En 1813, la Asamblea adhiere a la creación de la bandera, del escudo y de la moneda, pero sin embargo no aprueba redactar la Constitución. En cada acto significativo estaban los que querían una independencia real y los que se oponían a ser realmente soberanos. En 1816 triunfan los que lucharon por la Independencia de la Nación Argentina.

 La caída en 1955 del gobierno peronista también puede verse como una revolución abortada (J.W.Cook). En este caso por la represión militar y acompañada por la inacción de los gremios, políticos peronistas y de todo el progresismo.

En los 70, la formación de Montoneros para luchar por la liberación nacional en el seno del peronismo, luego la designación de López Rega de la mano de Perón que trajo la violencia criminal con la Triple A, la ruptura de Perón con los Montoneros, la muerte de Perón y el peor golpe institucional de la historia de nuestro país en 1976 en manos de militares represores, dieron por tierra cualquier ilusión igualitaria o emancipatoria que se haya creído haber tenido.

En abril de 2015, se realizó La VII Cumbre de las Américas en Panamá. Estas Cumbres, tuvieron distintas características según el contexto político en que se dieron. La de 2015, precisamente, se caracterizó por tener discursos fuertes que no se ocuparon de complacer a los Estados Unidos, como en algunas anteriores, y en donde se marcó, contundentemente, la acción invasora del país del norte según su conveniencia.

Cristina Kirchner en su discurso en la Cumbre, marcó la actitud intervencionista de Estados Unidos contra Venezuela con el pretexto de la “amenaza contra la seguridad de Estados Unidos” y de Inglaterra que usó el mismo pretexto “amenaza contra la seguridad de Inglaterra” para aumentar el presupuesto en armas en Malvinas. Muchos otros presidentes ratificaron estas posiciones duras, sin rodeos mostrando que los países de la América Latina no estaban dispuestos a seguir soportando la injerencia colonizadora en la región. Como gran simbolismo, que denotaba el buen momento que Latinoamérica estaba pasando, participó por primera vez en una Cumbre, Raúl castro, presidente de Cuba. Todos, Evo Morales, Rafael Correa, Raúl Castro, Maduro, Cristina Kirchner, en sus discursos remarcaron el papel de los Estados Unidos en la desestabilización y aún en los derrocamientos de gobiernos democráticos, también en la usurpación de recursos naturales y todo de frente, sin deseos conciliatorios. Todos juntos formaron una fuerza única. La Patria Grande estaba funcionando.

Estos gobiernos de la América del Sur, Nacionales y Populares mostraron un salto cualitativo importantísimo en las relaciones que se establecieron entre estos países y los Estados Unidos. La historia de nuestra América Latina está colmada de subordinaciones e intentos libertarios. Desde 2003 a 2015 vivimos, los que soñamos con el momento de ser verdaderamente independientes del Imperio y fraternales con nuestros hermanos latinoamericanos, momentos de lujo y gran satisfacción (1). Hoy sufrimos la frustración y desdicha de haber vuelto al neoliberalismo despiadado. Con distintas caras, y de formas diversas por la evolución de la historia en el tiempo, hay luchas fundamentales que no se han terminado porque cada tanto caemos nuevamente en ser gobernados por entreguistas, como nos ocurre actualmente.

(1) Símbolos, Conquista y Sentimientos, Tenemos Patria. Patria Grande. Pj 85. Mirta Ventura. Editorial Dunken. 2016.

En 1962 se produjo la expulsión de Cuba del Sistema Interamericano, y Bill Clinton en 1994 nos anunciaba que teníamos que formar parte del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) porque el libre comercio iba a beneficiarnos a todos los países del continente. No se aclaraba que este libre comercio se haría bajo la tutela de un único dueño. Era una nueva maniobra de expansión imperial que necesitaba del buen comportamiento de su plebe. Aprovechaba totalmente el derrumbe de la Unión Soviética. En ese 1994 se produjo la primera Cumbre de las Américas. El ALCA se convertiría en el sujetador económico, financiero y legal de todo el continente al sistema mundial de los Estados Unidos. Ya en 2001, las cosas fueron empezando a cambiar y Hugo Chávez marcó en la declaración final de esa Cumbre que se oponía al ALCA. A medida que Latinoamérica fue cambiando, también lo hizo el clima de las Cumbres. Con Néstor Kirchner y Hugo Chávez en 2005, en Mar del Plata se produjo el salto cualitativo mayor: NO al ALCA ilustrado elocuentemente por el “ALCA ALCA….rajo” de Chávez. Las relaciones carnales terminaron junto a esos presidentes lacayos del Imperio. En esta cumbre la tenemos a Cuba, patria heroica si la hay, y la Patria Grande está más grande.

Puntos de inflexión

Así como la Cumbre de las Américas de 2005 en Mar del Plata se constituyó como germen de un reordenamiento distinto de los países americanos, sin dudas, esta última Cumbre de 2015, constituirá un nuevo hito en nuestra historia. Nuevamente en estos últimos años nos toca ser testigos de sucesos que figuraban en los sueños y que sentíamos casi únicamente como utopías.

“Tenemos Patria”, “La Patria somos Todos”, son algunas de las frases acuñadas en nuestro país, de gran simbolismo para nosotros que vivimos el camino de la pelea, paso a paso, por la soberanía y la inclusión de todos. Podemos decir con satisfacción que también hoy “Tenemos Patria Grande” y que “La Patria Grande somos Todos”, incluidos como siempre lo han sido en nuestro sentimiento, los hermanos de la gran patria Cubana.

Dónde estamos

Hoy estamos en uno de esos momentos en que no se quiere hablar de Independencia después de haber vivido una década de grandes logros soberanos e igualitarios. La respuesta brutal no tiene piedad, nuevamente.

La situación es difícil y enmarañada. La administración de justicia también está complicada y el accionar antipopular está en marcha desde el mismo 10 de diciembre de 2015, día que comenzó en Argentina el gobierno de Mauricio Macri, que no para ni un solo momento en destruir todo lo positivo, inclusivo, igualitario, progresista que se fue construyendo en los 12 años de gobierno kirchnerista.

Aquí vamos a insistir con los “pensamientos de izquierda” que es necesario que todas las agrupaciones progresistas y de izquierda tengan muy en claro. La izquierda no puede seguir actuando como si nada hubiera pasado en estos últimos años contra los poderes reales neoliberales. Aunque no se actúe con el libreto establecido y a pesar que la lucha contra los poderes no haya sido total, no se puede seguir insistiendo con que son lo mismo. Junto a cada cosa que critica del nuevo gobierno neoliberal, saca (la izquierda) a colación algún accionar del kirchnerismo que no ha sido, a su entender, lo suficientemente absolutista, como ellos desean. No es lo mismo los ciudadanos con trabajo, con progreso social, con educación y universidades nacionales, con empresas nacionales, con industria nacional, con ciencia y técnica nacional, que invasión foránea provocadora de pérdida de puestos de trabajo, de grupos enteros de cuadros técnicos desarmados, que inflación no compensada en salarios, e incremento en la pobreza. No es lo mismo. Reivindiquemos los “pensamientos de izquierda”.

Podemos decir que bajo los gobiernos kirchneristas, sin enunciarlo, se tomó claramente la dirección de los pensamientos de izquierda. Claro que no en todos los rubros. También es cierto, que aunque la gran mayoría ha obtenido concretos beneficios sociales, culturales y laborales en estos años, no hay una relación lineal entre esta pendiente positiva con la conciencia de muchos de los agraciados. Esa tarea difícil de realizar, que es la toma de conciencia acerca de las grandes desigualdades que los poderes estimulan, es a lo que hay que dedicarse fervientemente en este complicado momento en que se es oposición. Difícil es llegar a esas mentes con el accionar continuo de los medios que ahora coinciden en ideología, con el oficialismo. Llegar a concientizar los “pensamientos de izquierda” es la tarea.

Las posiciones de izquierda en este momento en el mundo entero están siendo atacadas con dureza, y la tarea emprendida, de terminar con el modelo de sometimiento del neoliberalismo que ha hecho estragos en los países no dominantes, está amenazada. En el gobierno de Cristina Kirchner en Argentina, se había comprendido la necesidad de apoyarse en la integración con los otros países de la región y con los Brics, para abocarse al modelo de distribución con industrialización en pos del crecimiento económico y social.

El ataque continuo es además de económico, ético. Acusan de corrupto a todo gobierno que haya mostrado su clara intensión de beneficiar a los más necesitados, a los populistas. Seguramente hay hechos de corrupción reprobables, pero son solamente hechos. El neoliberalismo que acusa es corrupto desde sus propósitos porque trabaja para que los que más tienen sigan acumulando e intenta hacer que los desposeídos dejen de molestar. Prefieren importar que desarrollar las posibilidades nacionales, disminuyendo los puestos de trabajo en consecuencia. Estar en el primer mundo es un anhelo y no les importa, para conseguirlo ser lacayos de los grandes poderes.

 Los casos de corrupción en los gobiernos de izquierda no se pueden permitir. La ética ha sido siempre un baluarte de la izquierda y no se puede perder. Por hechos quizás mucho menos trascendentes que los que vemos realizar día a día por el gobierno neoliberal de derecha que ahora sufrimos, propagandizados por los grandes medios y utilizados por la justicia sesgada, pagamos consecuencias que van en contra de los derechos ya ganados por el pueblo en los períodos progresistas. La premisa original de la formación de izquierda que fue siempre la transparencia en todo accionar, debe seguir siendo inamovible para los pensamientos de izquierda.

Conocemos que este camino restaurador que ha tomado nuestro país, lleva a la tragedia. Se comienza con inflación, recesión, desempleo y el consecuente endeudamiento. Lo que lleva a que digan que para amortiguar esta difícil situación, que han creado, hay que soportar los cortes de derechos, cierre de pequeños fábricas y comercios y desempleo, público y privado. El país se somete entonces a los intereses de los grandes capitales y como siempre, en estos gobiernos se somete a los dictámenes de Estados Unidos. La tragedia está desatada.

En el litigio de Argentina con los fondos buitre, con la aprobación del Congreso Argentino del acuerdo que el mediador Daniel Pollak propuso, nuestro país se entregó. Levantaron la ley cerrojo y la ley de pago soberano promulgada por el gobierno de Cristina que impedía, precisamente, estos acuerdos. Todo esto es gracias a que han votado a la derecha y que entre los legisladores, elegidos para defender las ideas del conjunto que representan, traicionan apoyando medidas opuestas al mandato que se les ha dado.

La “izquierda” durante los gobiernos nacionales y populares de izquierda y en los gobiernos neoliberales

Hay una parte de la izquierda que se ha comportado durante el kirchnerismo, como si no hubiéramos avanzado respecto a los 70, en donde se pensaba que lo único aceptable era el todo o nada. Han opinado como si la revolución soñada, aunque no estuviera en el corazón del pueblo podría llevarse a cabo por ellos, una vanguardia esclarecida, que no iban a aceptar algo tan trivial como el kirchnerismo que no solamente se constituyó en un gobierno Nacional y Popular, sino en un gobierno Nacional, Popular y Democrático.

Cuando critican las medidas tomadas por este gobierno neoliberal, intentan mostrar que no es muy distinto al gobierno anterior kirchnerista. No valoran nada los derechos adquiridos, intentan mostrar que el kirchnerismo no terminó con el neoliberalismo y se permiten despreciar lo hecho y no marcan que con las acciones tomadas por el gobierno de Macri, el pueblo trabajador, la educción, la cultura, están en retroceso total. Los medios aprovechan esta posición de la llamada izquierda, simulan amplitud y los hacen participar en programas de opinión. Esta no es la izquierda que necesitamos.

¿Cómo seguimos?

Tomamos como partida el Kirchnerismo, considerando que se supo oponer a los grandes poderes, al monopolio mediático, progresó notablemente en las decisiones autónomas. Reconquistó derechos fundamentales igualitarios y distributivos, retomó la idea de la Patria Grande, necesaria para cortar con las dependencias con el llamado primer mundo. Pudo establecer transversalmente la unión con parte de la izquierda que aún no siendo peronista comprendió que parte del peronismo siempre estará cuando se luche por la ampliación de los derechos de la población. No son peronistas pero son absolutamente anti antiperonistas. No realizó el Kirchnerismo una ruptura total con el neoliberalismo pero no fue un gobierno neoliberal. Se recobraron la política, los valores patrios, la identidad de argentinos, el desarrollo científico y la industrialización nacional. Constituyó un gobierno Nacional, Popular y Democrático. Como referencia hacia la verdadera autonomía, hacia la equidad y por ende, hacia la libertad, califica.
No sería apropiado sentir como fracaso lo que vivimos en la última década por este golpe fatal que estamos transitando. En Argentina se salió del neoliberalismo que había llevado al país a una grave crisis económica, política y social. En todos los otros países latinoamericanos que se jugaron a salir del neoliberalismo, los progresos obtenidos son contundentes. En los que estamos sufriendo penosas vueltas al neoliberalismo, estamos cada vez peor. Luego podemos decir, con seguridad, que los gobiernos que han llamado despectivamente “populistas”, no han sido ni son fracasos.
Se necesita trabajar conscientemente para, a pesar de la crisis, seguir para adelante tomando en cuenta avances que se consiguieron, que son muchos y absolutamente necesarios, y los que no fueron obtenidos porque no se lo logró o porque no se llegaron a tratar.
Sabemos que toda pelea social tiene avances y retrocesos. Cuando esto ocurre, para poder seguir adelante hay que avanzar con más fuerza, y eso es lo que debiéramos proponernos hacer. Muchas cosas se han hecho bien y algunos errores que se han cometido no pueden ser analizados fuera del entorno en que se han realizado. Tenerlos en cuenta y superarlos es parte de la acción a tomar. Lo que hemos vivido en la década pasada no ha sido solamente una pequeña lucha ganada. Se forjaron las bases ciertas que sostienen a los gobiernos populares contrarios al neoliberalismo y quedó demostrado que era posible poner resistencia a los intentos destituyentes y se logró avanzar y mucho. No todas las veces estas acciones han sido triunfos, pero el balance es positivo.
La influencia de los gobiernos nacionales y populares de la América Latina llegó a países de otros continentes y se pudo visualizar, finalmente y necesariamente la vital diferencia entre estos gobiernos populares y los neoliberales.
La propuesta de este momento histórico que se vive, es enfrentarse a los poderes con la mayor concordancia de los distintos sectores que forman la sociedad. No claudicar ni dejar de pelearla. A la primera concesión las fuerzas destituyentes avanzan rápidamente. Si se entrega el país como hace el gobierno de Macri, aplauden los vendidos de afuera y de adentro y los grandes medios difunden la grandeza de esa acción.

En abril de este año frente a la multitud reunida frente a los tribunales de Comodoro Py, en su apoyo, Cristina hizo la primera propuesta concreta acerca de cómo seguir: Llamó a la formación del Frente Ciudadano compuesto por todos aquellos que quieren estar mejor.  Propuso que el Frente esté creado tomando como centro los derechos y la felicidad perdida, conformando un punto de unidad. Fundamentó la propuesta extensamente y recordó que la frase identificadora acuñada “La Patria es el otro” pasó a ser “La Patria es del otro” desde que gobierna la alianza Cambiemos.

La propuesta es abarcadora porque tiene en cuenta que el gobierno actual actúa para arrasar con las conquistas obtenidas en los últimos 12 años. Es decir que propone como primer paso, viendo las terribles consecuencias que van a sufrirse con las medidas económicas y sociales que ya pusieron en marcha, fortalecerse para resistir e impedir que este proyecto avance.

La mira va a tener que ser amplia y en varias direcciones. Las políticas implementadas deberán ser ajustadas con mayor rigor en lo económico, político, en lo sindical que es un punto fundamental. La amplitud para sumar a la gran mayoría no puede incluir a los que tratan de relacionarse amigablemente con el gobierno. La división es justamente los que están con la igualdad de derechos para todos y entonces sí hablar de Libertad, con la soberanía real de nuestro país sin dependencias ni subordinación a los Estados Unidos, o del otro lado los que aceptan este gobierno neoliberal con preferencias hacia los que más tienen y a los países del llamado Primer Mundo. Una cosa o la otra. O sea que la Propuesta del Frente Ciudadano, cuyo nombre sugiere que todos tienen posibilidad de estar incluidos, se propone hacer que los derechos adquiridos se retomen y se amplíen y se incluyan en la Constitución para que el Gobierno Nacional, Popular y Democrático, se afiance más y sea cada vez más difícil sufrir un revés como el que estamos viviendo ahora.

Sería necesario y, sobre todo, coherente que adhirieran al Frente y aportaran lo suyo, el progresismo, la centro izquierda y la izquierda lo que implicaría que han comprendido lo que significa la expansión de derechos, la exigencia de Memoria Verdad y Justicia, el enfrentamiento a las imposiciones foráneas que han tratado de poner a los distintos países que retomaron la lucha para construir la Patria Grande, que fue por lo que pelearon los gobiernos populares en Latinoamérica. Es decir los que desarrollaron los pensamientos de izquierda que no son sólo políticos, sino también ideológicos y éticos. No deben desconocer, porque la experiencia que estamos viviendo nuevamente neoliberal lo vuelve a mostrar, que siempre asociado a esta ideología viene represión y violencia institucional. Es su manera natural de proceder.


Hay mucho por hacer pero tenemos los elementos para poder recuperar lo perdido y avanzar con más fuerza. Nada está dicho porque la historia posible no es una sola. Sí está muy claro quiénes siguen queriendo hacer un mundo para pocos o los que estamos convencidos, y se ha demostrado, que trabajamos para incluir a todos y para  repartir igualitariamente los derechos adquiridos. La unión de los que estamos de este lado hay que forjarla, también la coalición latinoamericana forma parte del soporte necesario para afirmar las conquistas libertarias. Es nuestra expectativa, debemos reconstruirnos. 

jueves, 15 de octubre de 2015

Emancipación tecnológica



                                                                Lo valoramos...

                                                                                        Mirta Ventura
                                                                                        Octubre 2015

Qué representa cada candidato a elegirse

En pocos días habrá elecciones presidenciales en nuestro país Argentina. No es indiferente quién gane esta elección porque no es indistinto que sea uno u otro el elegido. En este caso más que cada candidato, lo que es determinante es en nombre de quién se postula.

Mucho se ha dicho acerca de la paridad de los candidatos de los tres espacios con mayor probabilidad de recibir una suma importante de votos: Daniel Scioli (FPV), Mauricio Macri (Cambiemos) y Sergio Massa (UNA). Esta opinión de que son lo mismo tiene un cierto asidero si solamente nos fijamos en sus orígenes y formaciones. Sin embargo. La representación que Daniel Scioli inviste del Frente para la Victoria, su permanencia en este espacio desde 2003 y la defensa que su discurso asume de las políticas que se han llevado a cabo en contra de las corporaciones y monopolios, quienes han hecho hasta lo imposible para torcerlo, lo ubican en un espacio contrario al que representan, Macri y Massa.

Proyectos ignorados por la oposición

            Deuda externa

Nadie ignora el cotidiano ataque al gobierno que se viene realizando todos estos últimos años. Han acometido con mentiras que han denunciado sin fundamentos ni pruebas, y han ocultado sucesos que han marcado real ascenso social para varios ciudadanos y hasta han minimizado hitos argentinos que el mundo ha destacado, como ha sido el tratamiento de la deuda externa y el enfrentamiento con los Fondos Buitre, que marca un antes y un después en la política exterior de un país sudamericano. Macri y Massa han estado siempre en contra del tratamiento que el gobierno le ha dado a este tema.

Política energética

Otro acontecimiento que marca soberanía y que los medios han ignorado es el proyecto energético que se desarrolla desde 2005 en nuestro país. Al no divulgarlo, se intenta es impedir que la ciudadanía que no está al tanto del desarrollo que los argentinos realizan no se entere y, sobre todo, que no se identifique, que no sienta que esto que ocurre en Argentina le pertenece. Que vale la pena seguir el proyecto que se ha propuesto avanzar en la independencia tecnológica.

En este sentido podemos señalar que no han publicitado ni festejado lo que significa el lanzamiento del ARSAT-1 y últimamente el ARSAT-2.

ARSAT-1 es un satélite de comunicaciones geoestacionario operado por la empresa ARSAT, propiedad del Estado argentino. Fue construido por la empresa argentina INVAP.  El diseño, desarrollo, ensamble y financiación fue realizado por científicos y técnicos argentinos, en Argentina. El software fue desarrollado en Argentina, íntegramente. El 50% está conformado por piezas fabricadas en el país. Es uno de los 8 países del mundo que diseñan, desarrollan y producen sus satélites. Es el primer país latinoamericano que construye un satélite de este tipo y que fue puesto en órbita.  Ocupa la órbita de 72º O, que le da cobertura a lo largo de toda Argentina, incluidas nuestras Islas Malvinas, Chile, Paraguay Uruguay, parte de Bolivia, y Norte de la Antártida Argentina.

ARSAT S.A (Empresa Argentina de Soluciones Satelitales), depende del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios. El satélite ARSAT-1 ocupa la posición orbital geoestacionaria 72º O que anteriormente, hasta 2010 en que venció su vida útil, ocupaba el satélite Nahuel 1A, de fabricación europea, de la empresa Nahuelsat S.A.

Lo destacable es que la empresa ARSAT S.A, que recibió el activo de la Nahuelsat S.A., fue creada con el fin de no perder las 2 órbitas asignadas, pero con satélites de construcción nacional y bajo el mandato de hacerlo con ingeniería, desarrollo y manufactura nacional. El gobierno con esta creación planeó ahorrar millones de dólares anuales en gastos de contratación de empresas de comunicaciones extranjeras y llegar con las telecomunicaciones a cada rincón del país.

Además de conservar la órbita 72º, se planeó no perder tampoco la 81º, y para eso se diseñó el satélite ARSAT 2. La Unión Internacional de Comunicaciones fue quien le había asignado a Argentina estas órbitas.

ARSAT-2, también es un satélite de comunicaciones geoestacionario diseñado, construido y ensayado `por la empresa argentina INVAP y será operado por la empresa argentina, estatal ARSAT. Como dijimos su órbita de movimiento es la de 81º O y su cobertura será todo Suramérica y gran parte de América del Norte. Fue lanzado el 30 de septiembre de 2015 y su vida útil está estimada en 15 años.

El sábado 12 de octubre de 2015, este satélite de telecomunicaciones argentino, después de maniobras exitosas, llegó a la órbita geoestacionaria asignada a Argentina.

Las autoridades expresaron que cerraron un ciclo importante sobre todo porque pudo ocuparse la posición orbital asignada, cumpliendo con el objetivo establecido por Néstor Kirchner cuando creó esta empresa en 2006, que era la necesidad de proteger las posiciones orbitales del país con satélites diseñados, ensayados y construidos en Argentina. La soberanía digital también es un logro.

Objetivos y funciones del Estado

El desarrollo tecnológico científico que se ha abordado tiene objetivos emancipatorios e inclusivos. Se ha procurado hacer llegar la energía eléctrica y la telecomunicación a lugares recónditos del país. El Proyecto comunicar Igualdad, también es señal de darle a todos los habitantes de nuestro suelo equidad. El desarrollar técnicas y tener programas para sustituir importaciones, apuntando a la soberanía y desarrollo tecnológico da oportunidades de crecimiento de las pymes y de los puestos de trabajo.

El Estado ha sido y debe seguir siendo en los años venideros regulador, impulsor y productor para seguir incluyendo

Nuestras obligaciones

Es tarea de todos nosotros custodiar que estas pruebas de avances nacionales sigan creciendo. Ignorar estas muestras de soberanía, como lo hicieron los medios hegemónicos y los candidatos de Cambiemos y UNA, hablan claramente de a quiénes representan.

En lo que sigue va a ser necesario aplicar esta idea en el tratamiento de la minería que, por ahora, no ha desarrollado la posibilidad de que las exportaciones sean de minerales ya elaborados, lo que haría que se aporte a la matriz productiva nacional y se ahorren divisas. También serviría para tener control del impacto ambiental que es muy necesario.

Este proyecto no es el que defienden todas las opciones que se presentan en estas elecciones. Este es el proyecto del Frente para la Victoria. Estaremos atentos, si éste es el proyecto elegido democráticamente por la ciudadanía, para que se cumpla




lunes, 5 de octubre de 2015

Somos y estamos



                                              No perder lo que tanto costó...
                                               No retornar al pasado gris...
                                               Somos muchos, nos tenemos...
                                               Somos y estamos...


                                                                       Mirta Ventura
                                                                       Octubre 2015


Objetivos

Escuchamos decir frecuentemente, como si fuera un objetivo digno de querer alcanzar, que podría realizarse un país sin fricciones si ganara tal o cual candidato. Sabemos que esto no es así. Los intereses son muy distintos entre uno y otro proyecto. No se está jugando en estas elecciones si vamos a vivir en un país moderado o crispado. Esta disyuntiva no dice nada acerca del rumbo que el país va a recorrer en los próximos años. La política no puede tomarse respiros ni atajos. Lo que se haga a favor de los ciudadanos, de la igualdad de oportunidades para todos los habitantes de este suelo, con proyectos propios a favor de la independencia en lo económico, en lo social en lo político, en el desarrollo industrial nacional para lograr esa independencia, con la integración necesaria con Latinoamérica, va a ser siempre irritante para aquellos que tienen como proyecto volver al neoliberalismo con “relaciones carnales” con el Imperialismo. No se trata de buenos modales o crispación, se trata de políticas que llevan a uno u otro lado del río

La Argentina de hoy lucha por ser un país de iguales, con iguales derechos, pretende crecer, desarrollarse y ser soberana. No cree que estar inserto en el mundo signifique someterse y aceptar el papel que de afuera le quieren imponer. La reestructuración de la deuda y el tratamiento que se dio a los fondos buitre en relación a esa operación, así como la recuperación de YPF, Ferrocarriles, Aerolíneas Argentinas, la sustitución de importaciones y la industrialización nacional, los planes para viviendas Procrear... etc. Las jubilaciones, las computadoras del plan Conectar Igualdad... son muestras del camino que se sigue.

Algo de nuestro pasado

Cuando se elogia la Argentina del Centenario, por el contrario, se festeja una Patria para pocos. El proyecto que se impuso era el de desechar al gauchaje. Se destacaba la cultura francesa, se priorizaba al inmigrante europeo respecto al habitante autóctono. De allí se obtuvo una Argentina europeizada que se distinguía de los demás países suramericanos. La Constitución de 1853 reflejó estas ambiciones elitistas para pocos y de sumisión colonial. Los que quieren volver al dominio financiero de los 90, extrañan al país del Centenario.

Lo que tenemos

El kirchnerismo ha mostrado una faceta que ninguna de las otras posibilidades que se presentan actualmente pueden atribuirse. Este espacio contiene fundamentalmente al peronismo pero también a varios componentes del llamado espacio progresista. Hay peronistas que no están en el kirchnerismo y hay kirchneristas que no son peronistas. Esta unión es la que ha podido sintetizar la fuerza de la organización social, política y democrática. Es en este sentido que decimos que no nos debemos permitir la disolución de esta amalgama.

Se ha logrado una gran capacidad para convocar masivamente a sectores que se fueron organizando para poder demostrar en momentos fundamentales el apoyo a medidas trascendentes que el gobierno ha tomado, a contramano de lo deseado por las fuerzas neoliberales que siguen pugnando por volver. También la movilización popular ha podido expresarse en momentos de grandes emociones de tristeza o de alegría. El ciudadano argentino que se moviliza siente que es parte, se siente protagonista en la historia que estamos viviendo y esto no debe perderse.

Se devolvió el sentido a la política. En los 90, había sido vaciada, transformada en un pretexto para el individualismo. La política para hacer un país mejor, con intereses para todos, se recuperó. Este movimiento revivió al peronismo, que también había perdido en esos años su espíritu sindical, de mejoras para la clase trabajadora, para la inclusión de tantos desprotegidos, dándole un suplemento fundamental. Contiene en su espacio a grupos progresistas que levantan los principios irrenunciables de la izquierda fundacional. La prueba que esto es así es que hay parte del peronismo, el de derecha, que viendo el sentido que el gobierno ha seguido de enfrentamiento con el poder real, lo ha abandonado. En los 90 los gobiernos peronista (Carlos Menem) y radical (Fernando De la Rúa) ataron a la nación a los designios de Estados Unidos y poderes financieros que los usaron con ideología neoliberal para hacer sus propios negocios perjudicando a la mayoría de los argentinos.

Nada está asegurado. Hemos visto a cierto peronismo y a cierto radicalismo convertirse en conservadores recalcitrantes. Queremos destacar, justamente, lo contrario de esas manifestaciones. El peronismo contiene en su ideología lo nacional y popular, la lucha a favor de los trabajadores y de los humildes. Por esto es que decimos que lo que hemos llamado kirchnerismo supera conceptualmente al peronismo porque contiene su parte emancipadora y de lucha social con el agregado progresista que su conformación le da. Ideas de izquierda dentro de este espacio son constituyentes. En palabras de Horacio González (Director de la Biblioteca Nacional, miembro de Carta Abierta), “El peronismo puede no ser un partido de izquierda, pero tiene que tener los temas de izquierda”.

La Argentina, desde 2003, dejó esa vieja fantasía oligárquica que nos hizo tanto daño, de sentirse “europeo” en Suramérica. La Argentina ha logrado recuperar su autoestima, se decidió a forjar su destino autónomo. El progreso en este país ya no es parecer lo que no se es. Se tiene orgullo de ser latinoamericano. Se ha tomado consciencia que no debemos depender, que lo nuestro es trabajar para el bien común de nosotros y de los hermanos latinoamericanos con los que tenemos un origen y futuro en común. También se ha asumido, no como una teoría, sino como una vivencial experiencia, que lo nuestro, en este momento de la historia de transformación latinoamericana que nos incluye, es lo nacional, popular, y democrático.

El camino está lleno de obstáculos pero no se ha dejado de avanzar en todos estos últimos 12 años. Cuando festejamos el bicentenario del nacimiento de nuestra patria, estos han sido los valores destacados para celebrar.

Lo que vendrá

A partir del 10 de diciembre de 2015, habrá un nuevo presidente en la República Argentina. Hemos tenido 12 años de kirchnerismo con grandes transformaciones necesarias para lograr alcanzar un país no sometido a los grandes países y corporaciones. No está alcanzado este propósito en su totalidad lo que nos indica que cualquiera sea el resultado obtenido en las elecciones presidenciales que se avecinan este 25 de octubre, el kirchnerismo y más ampliamente el Frente para la Victoria, (alianza electoral constituida por distintas vertientes del peronismo, del centro-izquierda, el Movimiento Nacional Alfonsinista encabezado por Leopoldo Moreau, y también otros dirigentes que vienen del socialismo, del comunismo, de la democracia cristiana etc. Se usa, a veces sin precisión, indistintamente como kirchnerismo) no debe desintegrarse. Por el contrario hay que seguir construyendo.

Si la fórmula presidencial electa resulta ser Daniel Scioli – Carlos Zanini del Frente para la Victoria, esta construcción se hará con mayor facilidad, seguramente, porque es quién se dice el sucesor de este proyecto abocado a continuar avanzando en profundidad. Un anhelo anunciado, es promisorio. Se propone crear un Ministerio de la Economía Popular desde el ministerio de Desarrollo Social para lograr que todos los habitantes de este suelo tengan techo, tierra y trabajo. Veremos.

Mucho más trabajoso va a ser si la elección se inclina a favor de Sergio Massa – Gustavo Sáenz del UNA, o de Mauricio Macri – Gabriela Michetti de “Cambiemos”. Massa que, entre otras vueltas al pasado, se compromete si es él el elegido presidente, a ocuparse de que los Ministerios de Seguridad y de Defensa puedan actuar contra el narcotráfico. Propone que las Fuerzas Armadas se instalen en las fronteras y se introduzcan en los barrios pobres para actuar directamente sobre los narcotraficantes. No repara en que esto está prohibido por la ley De Defensa Nacional Nº 23.554, en la que se establece una clara diferenciación de los ámbitos de actuación de seguridad pública o ciudadana y defensa nacional, por la que se ha trabajado mucho desde el retorno a la democracia, después de la experiencia vivida en la dictadura. Parece no enterarse de lo que está pasando en Méjico con esa idea de intervención que se ha cobrado miles de vidas. La propuesta es grave.

Macri, que más allá de todo el funcionamiento corrupto con que se manejan las cuentas de la ciudad, tan desenmascarado en los últimos meses, promete vivienda para todos cuando en la ciudad no cumplió en ocho años que la dirige con sus obligaciones en ese rubro, y hasta ha subejecutado el presupuesto adjudicado para ese fin. Los diputados del PRO (cuyo jefe es Macri), fueron los únicos que no votaron a favor de la creación de una Comisión Bicameral para investigar las responsabilidades civiles en la dictadura. Es nefasta para Argentina la posibilidad de que él sea el próximo presidente.

Somos y Estamos

No hay espacio para el descanso, no se trata de llegar a una meta y entonces descansar. Esto es dinámico. Los que hemos compartido con satisfacción lo transitado y conseguido en estos últimos años, deberemos seguir profundizando y avanzando para no permitir que se retroceda. Somos conscientes y estamos presentes.


jueves, 24 de septiembre de 2015

En qué estamos


                                            Que no se corte...            

                                                                                       Mirta Ventura
                                                                                     Septiembre 2015


Incertidumbre

Se acerca el fin del gobierno de Cristina Kirchner. La incertidumbre acerca de lo que vendrá no es menor en varios sentidos. Están quienes quieren que esto finalice porque apuestan a que el próximo gobierno vuelva a fomentar que la fuerza del mercado conduzca la economía y que se termine con la epopeya igualitaria, y están los otros que, por el contrario, quieren que el camino que se emprenda sea la continuación del proyecto desarrollado los últimos doce años, profundizando y radicalizando la democracia.

La militancia nacional y popular

Si el vencedor en las elecciones es Mauricio Macri, la primera opción está prácticamente conseguida. En lo ideológico 100% seguro, en lo concreto hay ciertas dudas por la ineficiencia ya mostrada en la gestión de la Ciudad de Buenos Aires.

Si el ganador es Daniel Scioli, no tenemos a priori esa seguridad que quisiéramos, pero el panorama puede ser alentador. Si las políticas efectivas se ajustan a las demandas populares, siempre acompañadas por la militancia, se podrá seguir transformando y construyendo, tal el motivo porque se lo vota. Si sede a las presiones que van a actuar para que realice el ajuste que tanto pregonan como necesario los poderes que miran siempre para el norte, será nuevamente la militancia construida estos años la que va a tener que poner todo de sí, para recuperar el camino transformador que el gobierno actual fue transitando y que es el que votamos al elegir, con o sin contradicciones, la fórmula Scioli-Zannini.  

La tarea de la militancia va a ser fundamental. No dejar que se destruya lo que se fundó, es la tarea necesaria pero no suficiente. Radicalizar la democracia es la tarea básica ineludible.

Los Poderes a disgusto

Resulta claro que el kirchnerismo ha puesto limitaciones al comportamiento de los poderes económicos. Esto hace que éstos actúen en contra sin reparos. Si se necesita mentir para denostar, no es un obstáculo.

Los grupos que han sido dominantes desde siempre, no aceptan no ser considerados prioritarios como están acostumbrados a serlo. No acuerdan con la gran lucha que se está dando en favor de los derechos humanos y la consecuente investigación y condena a los ejecutores del terrorismo de estado. No les satisface que nuestro país esté alineado con los países latinoamericanos que han elegido retomar la idea central de la Gran Patria Latinoamericana formada por países soberanos. Prefieren las relaciones dependientes con el Primer Mundo sometedor.

Nuestros empresarios no son afectos a reinvertir en el país, no tienen sentido nacional. El Norte siempre los atrae más. No cultivan la sensibilidad para querer construir un país que albergue a todos, en el cual todos los ciudadanos estén alcanzados y ejerzan todos sus derechos.

Los ciudadanos

Los motivos que mueven a los ciudadanos para elegir un candidato u otro son muy variados. En general uno tiende a pensar que la elección se hace basada en el concepto que cada uno tiene, equivocado o no, por lo hecho por el partido o coalición que ese candidato representa, o por lo argüido por él mismo, y el juicio que estos argumentos merecen del votante, ya sea basado en el interés general o en sus intereses particulares.

Resulta muy extraño en consecuencia que el PRO a través de sus representantes tenga muchos votantes. En el único lugar en donde gestionan es en la Ciudad de Buenos Aires y lo hecho fracasa en los puntos fundamentales. La educación y salud con rebaja de presupuesto y con los establecimientos escolares y hospitales en destrucción, cuando fueron orgullo de esta ciudad en otros tiempos. Muchos de los centros culturales han sido cerrados, no se hicieron los metros de subte prometidos, la policía metropolitana tiene en su haber varias acciones punitivas. Podríamos deducir que son aprobados, no por las acciones, sino por sus aducciones, pero esto tampoco es posible porque ningún miembro del PRO, esgrime fundamentaciones. Nunca pueden dar razones ni definiciones. Un día dicen estar a favor de algo, porque en ese momento pareciera que es lo que la ciudadanía pide y al otro, sin rodeos, defienden lo contrario, si las circunstancias así les muestran que les conviene. No se inmutan por mentir cada vez que creen que les es favorable. Los votantes de esta variante, deberían explicitar que lo que realmente aprueban es que lograron una ciudad para pocos (ellos), y desearían un país también para elegidos (ellos).

El Frente para la Victoria tiene, en ese sentido, una condición favorable. Tiene expresado y demostrado un gran bagaje realizado. No quiere destruir nada, por el contrario, quiere seguir acumulando, construyendo, edificando, profundizando desde allí y así lo argumenta con precisión. Tiene muy claro a dónde quiere ir y sabe fundamentarlo. El que aprueba lo hecho y el que no, lo conoce. Para lo que viene, esto es fundamental 

En qué estamos

            Deuda externa

Haciendo un somero análisis de lo que nuestro país vive en comparación con países que, de algún modo, se ven cruzando vicisitudes semejantes, se puede destacar que Argentina ha sido el país que más contundentemente ha actuado en el enfrentamiento contra los poderes instalados.

Situaciones comparables en cuanto a la cesación de pagos internacionales las han tenido además de Argentina, Brasil y Grecia. La actualidad política de estos tres países ha demostrado que la política de dar concesiones a estos poderes con el propósito de evitar duras respuestas, no es el camino. Tras la cesación de pagos, Argentina salió adelante sin claudicaciones funestas para el país, encarando el desendeudamiento con quita en la deuda y estímulo al mercado interno. Por el contrario la actitud de Dilma y Tsipras al negociar con el establishment, reforzaron la crisis y, lo peor, socavaron en parte las bases democráticas populares que los sostienen. Estas democracias necesitan reforzar continuamente su apoyo masivo, un paso atrás para evitar algunas consecuencias que impone el poder financiero internacional, resulta contraproducente. Hay que atender en todo momento la demanda popular que es la base de los gobiernos democráticos.

La propuesta de toda la oposición para el próximo período gubernamental es la que proponen los banqueros, ajuste o caos. No consideran que la propuesta transformadora ha sido muy respaldada en gran cantidad de países de Latinoamérica y esto debiera ser concientizado especialmente por el presidente que resulte elegido en octubre.

Fondos Buitre

La reciente votación en la ONU, en que se fijaron nueve principios para sostener los canjes de deuda soberana, es un hito importantísimo que marca que la actuación argentina en este tema es extraordinaria. Por primera vez quedan escritos los principios que deben fijar una reestructuración de deuda, en donde queda destacado que se prioriza la recuperación del país en default porque de otro modo sería muy difícil que éste pague. Los partidos opositores en campaña, le bajan importancia pero todos los argentinos debemos festejarlo dado que Argentina fue uno de los países con mayor deuda y default pero que ha obtenido la mejor reestructuración de deuda en el mundo. En esto, Argentina hace historia y es apoyada por la mayoría de los países del mundo. Tal lo demuestra la votación de la ONU a la que hacemos referencia. Los países que se opusieron son los que hay que enfrentar cada vez que hablamos de soberanía política y económica: Estados Unidos, Alemania, el Reino Unido, Japón, Canadá e Israel. Deja en claro a qué intereses responden los grupos de nuestro país que no han apoyado el accionar del gobierno en este tema.

Elecciones

Hemos vivido el ataque a nuestra democracia perpetrado por opositores en las elecciones para gobernador en la provincia de Tucumán. Sin tapujos, los perdedores esgrimieron el término “fraude”, que es una herida punzante para cualquier proceso electoral en democracia. La diferencia de votos obtenidos en las PASO, mostraron que el triunfo del oficialismo era la posibilidad más cierta. No obstante, comenzaron a instalar la idea de fraude. Intentaron enturbiar el acto electoral, quemando urnas y, aún habiéndose realizado el cómputo definitivo con todas las garantías, se resistieron a reconocer al ganador. La maniobra es tan burda, que en los lugares en donde ganan no apelan al desconocimiento del resultado por fraude. La mentira la instalan sin pruritos para ensuciar el ambiente democrático que se vive.

La maniobra desestabilizadora en Tucumán fue más allá de lo previsible. La Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo tucumana anuló los comicios del 23 de agosto, en esa provincia, haciendo lugar a la presentación del Acuerdo para el Bicentenario. Consecuentemente habría que establecer una nueva elección. La medida fue apelada por el gobierno provincial. El 21 de septiembre, la Corte Suprema de Tucumán validó las elecciones y reconoció como ganador a Manzur. Es la respuesta única admisible por lo que fueron los hechos. El gobernador proclamado ganó debido a que recibió más votos que sus adversarios.

Lo acontecido en Tucumán es un adelanto de lo que se pretende hacer en las elecciones nacionales del 25 de octubre. No sacan los tanques para imponer el rechazo a lo elegido mayoritariamente, ahora quieren valerse de argucias mentirosas con formalismos judiciales para imponerse. El capital concentrado que usa a opositores serviles, no es ajeno a esta maniobra. Tampoco falta influencia foránea de derecha que está orquestando desestabilizar a distintos gobiernos progresistas.

Estos ataques electorales vienen después de haber probado con otras mentiras que tienen como propósito desestabilizar al gobierno actual. No se resignan a que Cristina termine su mandato gobernando cada día y siguiendo su avance. Mucho menos soportan la idea de que gane el candidato del Frente para la Victoria. Estos son claramente ataques de la derecha política. Cuando este sector se manifiesta supuestamente clamando por la democracia, suele incluir en sus filas grupos que intencionalmente provocan la represión policial. Si la policía responde a esta provocación, entonces más elementos de crítica hacia el oficialismo tienen ya que además de fraude hay represión.

Lamentablemente la confusión que provocan es tal que, si alguien se opone, con buen criterio, a la represión policial, pareciera que está avalando la denuncia de fraude inventada por los mismos que provocaron la mala acción policial. Algunos grupos de izquierda, aunque no sean gestores de las mentiras, muchas veces caen en estas trampas y quedan mezclados con la derecha más inescrupulosa. Compañeros del FIT (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) fueron detenidos cuando quisieron tomar la casa de gobierno de Tucumán y donde la policía actuó con desmesura. Al ser liberados no aclamaban por la represión injustificada recibida, sino que gritaban “fraude”, igual que la mentirosa oposición de derecha. Es lamentable. Debieran aclarase estas situaciones, dado que quedan días difíciles hasta el 25 de octubre, en los que no se van a abstener de seguir enlodando. No se puede contribuir a la desestabilización descarada que la derecha impone. Cómo es el candidato que ganó, o quién es el gobernador de la Provincia en cuestión, no tiene ninguna significancia jurídica en esta circunstancia. No hubo fraude, como quisieron instalar. Es una más de las mentiras que instalan cuando no les gusta gustan los resultados democráticos obtenidos.

El 20 de septiembre se realizaron las elecciones en la provincia del Chaco. Los días anteriores se intentó ensuciar nuevamente el ambiente. Trataron de instalar, antes de los comicios, que iba a haber fraude. Afortunadamente, las elecciones se desarrollaron con normalidad dando como ganador al frente Chaco Merece Más (frente conformado con mayoría del FPV) que lleva a Domingo Peppo como candidato a gobernador. Aproximadamente, éste obtuvo el 55.34% de los sufragios. Estas son las últimas elecciones realizadas hasta llegar al 25 de octubre en que serán las elecciones nacionales. A partir del 10 de diciembre, Cristina Fernández de Kirchner, dejará de ser presidente de los argentinos y asumirá un nuevo candidato elegido democráticamente.

Este es el deseo de todos los que valoramos vivir en democracia. Los que tratan de enlodar este camino absolutamente normal hacia el cambio democrático de autoridades, ya han sido desenmascarados y llamamos a valorar lo que todo el pueblo argentino ha conseguido.

Algunas posiciones que hacen ruido

Ya hablamos de la actitud de la oposición de derecha servil a los grandes poderes, desestabilizadora y antidemocrática.

Hay otras posiciones de luchadores de adentro del FPV y de afuera, que valdría la pena analizar.

Los de adentro deberían reflexionar acerca de algunas posiciones que manifiestan. En el kirchnerismo confluyen, afortunadamente, grupos que vienen del peronismo y grupos que vienen de la izquierda. La transversalidad -así se llamó a esa ampliación a la que supo convocar Néstor Kirchner-, fue necesaria para lograr este paso cualitativo que se dio en el país desde que se reinstauró la democracia. No puede ningún componente del kirchnerismo ni tampoco del más amplio FPV, tener manifestaciones macartistas usando los calificativos, comunista o marxista despectivamente. El que dentro de estas agrupaciones así se refiere, no entendió nada. Expresiones gorilas, tampoco son admisibles en este espacio.

Los de afuera (del FPV), parece lógico que sigan pregonando por todo aquello que, desde el gobierno kirchnerista, o desde algún gobierno provincial que se dice kirchnerista, no se hace hacia la verdadera lucha igualitaria progresista. Es aceptable que postulen medidas alternativas para mejorar en el sentido más progresista, ciertas medidas adoptadas por los oficialismos. Pero no es admisible que por oponerse caigan en falacias y mentiras que pregona la derecha. El progresista real no puede juntarse con la derecha para aportar a la desestabilización de la democracia. Un entendimiento mejor debería ser posible.


Todo esto pasa, pero las cosas se exponen libremente, se discuten y mientras tanto se crece y la democracia sigue radicalizándose. Es muy profundo vivir esta época, sobre todo para los que hemos vivido los 50, 60, 70, 80 y 90. Qué no se corte...